Los primeros ermitaños de los que tenemos noticia en Alcúdia son de finales del siglo XIV, ocupando dependencias de Sa Talaia d'Alcúdia.
Desde estos momentos, con períodos de abandono y de retoma, se ha mantenido el emplazamiento como un lugar de culto. La actual construcción data de 1679 y aún conserva elementos que nos recuerdan su carácter defensivo.
La ermita consta de nave única cubierta con una vuelta de cañón y a cada lateral tres capillas con cuadros en su interior. El ábside es rectangular y en él se halla el único retablo de la iglesia de estilo barroco, donde se venera la imagen de la Virgen de La Victòria.
La virgen se nos presenta sentada y sobre las rodillas está de pie el niño Jesús. La talla es policromada del siglo XV, probablemente traída por Fra Diego, un ermitaño que vivió en estos parajes.
La ermita está situada en un entorno natural privilegiado con vistas a la Bahía de Pollença.